Las alfombras aportan calidez, textura y personalidad a los espacios. Para que se mantengan lindas con el paso del tiempo, es importante darles el cuidado adecuado según su material.
No todas las alfombras se limpian de la misma manera. Algunas fibras son más resistentes, mientras que otras son más delicadas. Cada una necesita un mantenimiento específico para conservar su textura, color y terminación.
A continuación, te compartimos nuestras recomendaciones de cuidado, mantenimiento y limpieza según el tipo de alfombra.
Modelos: Alfombra Mendoza, Salta, Jujuy, Chaco, Tucuman, Misiones y Formosa.
Las alfombras de lana recuperada combinan la calidez y textura de la lana con una practicidad ideal para la vida diaria. Son una excelente opción para quienes buscan una alfombra cálida, linda y funcional.
No exponer la alfombra al sol de forma prolongada, ya que puede decolorarse con el tiempo.
Rotar la alfombra cada tanto para promover un desgaste parejo.
Para el mantenimiento diario, barrer debajo de la alfombra o sacudirla. No barrer directamente sobre la alfombra.
Semanalmente, se puede aspirar sin cepillo, para evitar dañar la fibra, y con una potencia de succión suave.
Ante una mancha, tratarla inmediatamente.
Primero, absorber la mancha con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel.
Preparar agua con jabón neutro y humedecer la zona sin fregar. Se puede utilizar una esponja, dando pequeños golpecitos sobre la mancha. Absorber el líquido excedente con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel. Repetir el procedimiento hasta retirar la mancha y evitar que quede una aureola.
Dejar secar a la sombra, sin aplicar calor.
Se puede lavar en lavarropas o en lavadero con agua fría, jabón neutro, programa corto y centrifugado suave. Secar siempre a la sombra y sin calor.
Debido a que son alfombras tejidas artesanalmente en telar, puede aparecer alguna hebra entre el tejido. Esta se puede introducir cuidadosamente hacia adentro con la ayuda de una aguja.
Modelos: Alfombra Maca y Alfombra Malva.
Su textura y calidad las convierten en una opción premium para sumar confort al hogar, ya que son especialmente gruesas y suaves. Sin embargo, al ser de lana pura requieren ciertos cuidados para mantenerse en buen estado.
No exponer la alfombra al sol de forma prolongada, ya que puede decolorarse con el tiempo.
Rotar la alfombra cada tanto para promover un desgaste parejo.
Para el mantenimiento diario, barrer debajo de la alfombra o sacudirla. No barrer directamente sobre la alfombra.
De manera eventual, y no frecuente, se puede aspirar sin cepillo y con una potencia de succión suave, para evitar dañar la fibra.
Ante una mancha, tratarla inmediatamente.
Primero, absorber la mancha con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel.
Preparar agua con jabón neutro y humedecer la zona sin fregar. Se puede utilizar una esponja, dando pequeños golpecitos sobre la mancha. Absorber el líquido excedente con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel. Repetir el procedimiento hasta retirar la mancha y evitar que quede una aureola.
Dejar secar a la sombra, sin aplicar calor.
Para una limpieza profunda, recomendamos recurrir únicamente y de manera eventual a una limpieza profesional especializada.
Debido a que son alfombras tejidas artesanalmente en telar, puede aparecer alguna hebra entre el tejido. Esta se puede introducir cuidadosamente hacia adentro con la ayuda de una aguja.
En este tipo de alfombras se recomienda evitar el roce constante y el alto tránsito.
Con el uso pueden formarse pequeñas pelotitas. Estas se pueden retirar con una máquina quitapelusas o cortar superficialmente y con mucho cuidado con una tijera, sin cortar la fibra completa del hilado.
Las alfombras de yute y sisal se destacan por su belleza natural, su textura y el aporte cálido y orgánico que brindan a los espacios.
Son fibras naturales nobles, pero más sensibles a la humedad, por lo que es importante cuidarlas correctamente.
No exponer la alfombra al sol de forma prolongada, ya que puede decolorarse con el tiempo.
Rotar la alfombra cada tanto para promover un desgaste parejo.
Para el mantenimiento diario, barrer debajo de la alfombra o sacudirla. No barrer directamente sobre la alfombra.
De manera eventual, se puede aspirar sin cepillo y con una potencia de succión suave, para evitar dañar la fibra.
Ante una mancha, tratarla inmediatamente.
Primero, absorber el líquido con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel.
Limpiar únicamente la zona afectada y utilizar la menor cantidad de agua posible.
Usar una esponja apenas humedecida con agua y jabón neutro. No fregar: limpiar dando pequeños golpecitos sobre la zona.
Es muy importante no mojar en exceso estas fibras, ya que pueden endurecerse, deformarse, mancharse o alterar su apariencia con la humedad.
No se recomienda lavar en lavarropas ni sumergir en agua.
Para una limpieza profunda, recomendamos recurrir únicamente y de manera eventual a una limpieza profesional especializada en fibras naturales.
Debido a que son alfombras tejidas artesanalmente en telar, puede aparecer alguna hebra entre el tejido. Esta se puede introducir cuidadosamente hacia adentro con la ayuda de una aguja.
Las alfombras de algodón son frescas, versátiles y prácticas. Son una excelente opción para quienes buscan liviandad, suavidad y facilidad de mantenimiento.
No exponer la alfombra al sol de forma prolongada, ya que puede decolorarse con el tiempo.
Rotar la alfombra cada tanto para promover un desgaste parejo.
Para el mantenimiento diario, barrer debajo de la alfombra o sacudirla. No barrer directamente sobre la alfombra.
De manera eventual, se puede aspirar sin cepillo y con una potencia de succión suave, para evitar dañar la fibra.
Ante una mancha, tratarla inmediatamente.
Primero, absorber la mancha con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel.
Preparar agua con jabón neutro y humedecer la zona sin fregar. Se puede utilizar una esponja, dando pequeños golpecitos sobre la mancha. Absorber el líquido excedente con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel. Repetir el procedimiento hasta retirar la mancha y evitar que quede una aureola.
Dejar secar a la sombra, sin aplicar calor.
Se puede lavar en lavarropas o en lavadero con agua fría, jabón neutro, programa corto y centrifugado suave. Secar siempre a la sombra y sin calor.
Debido a que son alfombras tejidas artesanalmente en telar, puede aparecer alguna hebra entre el tejido. Esta se puede introducir cuidadosamente hacia adentro con la ayuda de una aguja.
Las alfombras sintéticas se caracterizan por su resistencia, practicidad y facilidad de mantenimiento. Son una excelente opción para espacios de mucho uso, tanto interiores como exteriores.
Para el mantenimiento diario, barrer debajo de la alfombra o sacudirla. No barrer directamente sobre la alfombra.
De manera eventual, se puede aspirar sin cepillo y con una potencia de succión suave, para evitar dañar la fibra.
Ante una mancha, tratarla inmediatamente.
Primero, absorber la mancha con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel.
Preparar agua con jabón neutro y humedecer la zona sin fregar. Se puede utilizar una esponja, dando pequeños golpecitos sobre la mancha. Absorber el líquido excedente con un paño limpio y seco o con una servilleta de papel. Repetir el procedimiento hasta retirar la mancha y evitar que quede una aureola.
Dejar secar a la sombra, sin aplicar calor.
Se pueden lavar con manguera o con hidrolavadora en potencia suave.
También se pueden lavar en lavadero y, según el tamaño y el tipo de alfombra, en lavarropas.
Para el lavado, utilizar agua fría, jabón neutro, programa corto y centrifugado suave.
Secar siempre a la sombra y sin aplicar calor directo.
Debido a que son alfombras tejidas artesanalmente en telar, puede aparecer alguna hebra entre el tejido. Esta se puede introducir cuidadosamente hacia adentro con la ayuda de una aguja.
Cada alfombra tiene su propia textura, comportamiento y belleza. Con el cuidado adecuado según su material, puede mantenerse linda, funcional y acompañar tu casa durante mucho tiempo.
Ante cualquier duda sobre el cuidado de una alfombra en particular, es importante tener en cuenta su material, tamaño y tipo de tejido antes de elegir la forma de limpieza más adecuada.
Si necesitás asesoramiento sobre el cuidado de tu alfombra, podés comunicarte con nuestro equipo.